BRUSELAS ABRE CONSULTAS CON LOS TALLERES INDEPENDIENTES
REGLAMENTO DE DISTRIBUCIÓN: BRUSELAS ABRE CONSULTAS CON LOS TALLERES INDEPENDIENTES DESPUÉS DE OBLIGAR A CUATRO CONSTRUCTORES A MEJORAR EL ACCESO A LA INFORMACIÓN TÉCNICA DE SUS VEHÍCULOS
Los cuatro fabricantes de coches, que estaban siendo investigados, se han plegado a las exigencias de la Comisión Europea y facilitarán toda la información mecánica necesaria a los talleres independientes para que estén en las mismas condiciones que sus concesionarios.
Después del sí a Bruselas, falta escuchar la opinión de los talleres independientes, a quienes se les abrirá un periodo de consultas para que den su opinión sobre el acuerdo alcanzado entre las cuatro multinacionales y el departamento de Competencia de la CE. La consulta se cerrará el 22 de abril.
DaimlerChrysler, Toyota, Fiat y General Motors se han comprometido a transferir toda clase de informaciones sobre los coches que fabrican a los talleres independientes, de manera que éstos estén en las mismas condiciones de repararlos que sus concesionarios, informa la Comisión Europea que ahora consulta la opinión del sector independiente.
Bruselas informa en un comunicado de que los cuatro fabricantes presentaron este compromiso con el objetivo de que la Comisión clausure la investigación en profundidad que sigue contra cada uno de ellos por limitar la competencia de los talleres independientes frente a sus servicios de reparación que disponen de toda la información necesaria.
Pérdida de competitividad del taller independiente
En concreto, la Comisión observa que "la posición en el mercado de los talleres independientes en la UE está siendo erosionada" y que por eso son "menos capaces de ejercer una presión competitiva sobre las redes de reparación de los propios fabricantes de coches".
Afirma que una de las "razones" de esta situación es que los talleres independientes "siguen sin tener toda la información técnica que necesitan para llevar a cabo las reparaciones y el mantenimiento de coches cada vez más complejos".
En concreto, los cuatro se comprometieron a "garantizar todas las informaciones técnicas, instrumentos, equipamiento, software y formación requeridas para la reparación y mantenimiento de sus productos por parte de los talleres autorizados". También transferirán estas informaciones a sus "importadores independientes" en cualquier Estado miembro de la UE.
Estas condiciones, en principio, se harían extensivas a coches de las marcas Mercedes-Benz y Smart comercializados por DaimlerChrysler; a los Fiat, Alfa Romeo y Lancia del fabricante italiano, a Opel y Vauxhall de General Motors, y a los coches Toyota.
Sin embargo, la obligación de suministrar este tipo de informaciones a los talleres e importadores independientes podría hacerse extensiva a todos los fabricantes de coches si de la consulta que inició la Comisión el pasado viernes, y que se clausurará el 22 de abril, se concluye que todas las partes afectadas están de acuerdo.
En este caso, Bruselas aplicaría un reglamento comunitario que, aunque no dota al Ejecutivo comunitario de poderes para obligar a tal cosa, sí le capacita en virtud de las reglas anti-trust de la UE para imponer multas del 10% de la cifra de negocios total de una empresa que rompa tales compromisos.
La patronal europea del taller, Cecra, satisfecha con el acuerdo
La federación europea que engloba a los talleres y a los distribuidores, la Cecra, aseguró el viernes que es desafortunado que le haya costado cinco años a los concesionarios acceder a facilitar los datos. Durante este lapso, no hemos podido llevar a cabo reparaciones esenciales, aseguró Jacopo Moccia, el portavoz de la Cecra, en declaraciones a Bloomberg.
El acuerdo con Bruselas libra, eso sí, a los fabricantes de una más que previsible multa de las autoridades europeas. La UE tiene potestad para imponer multas de hasta el 10% de la facturación total. De los cuatro fabricantes acusados, Fiat es el que menos facturó en 2006, con 51.832 millones de euros.
La CE adoptó en julio de 2002 una reforma radical pero equilibrada, según sus propias palabras, en todas las etapas de la distribución y reparación. Según el organismo comunitario, el coste de reparación y mantenimiento de un vehículo es tan elevado como el precio de compra, y la forma de rebajar y homogeneizar estos precios fue dar más libertad y facultades a los concesionarios y a los talleres independientes.
Sigue pendiente el problema de los requisitos para ser taller autorizado
Así, en el terreno de la posventa, apartado que supone el 40% del beneficio que obtienen los fabricantes de cada vehículo vendido, la CE dispuso que tanto los talleres independientes como los actuales distribuidores de automóviles podrían convertirse en talleres de reparación autorizados sin verse obligados a vender coches nuevos. Para ello sólo tendrían que cumplir los criterios de calidad fijados por el fabricante. La CE, en cambio, encuentra imposible esta adaptación si las marcas ocultan datos. El reglamento también establece que los fabricantes están obligados a permitir que los talleres de reparación que opten por seguir siendo independientes tengan acceso a todo lo que necesiten en materia de información técnica.
Información de Autoprofesional.com
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